Celebraciones de los sacramentos con presencia de fieles

Santa Lucia

26 de septiembre de 2020

Celebración de los sacramentos con participación de los fieles

Prot. Nº 231/2020

20 de septiembre de 2020

Durante estos últimos meses participamos de reuniones periódicas con referentes de otros cultos (judíos, musulmanes, evangélicos y otros más) en el marco de un diálogo continuo con las autoridades del Gobierno de la Ciudad. Lo hicimos a través de la Dirección de Entidades y Cultos y en otras, con la presencia del jefe de Gobierno, el jefe de Gabinete y ocasionalmente con el Ministro de Salud.

Siempre el horizonte estuvo puesto en disponer la vuelta al culto público y comunitario, pero el crecimiento de los infectados y los muertos a causa del Covid-19 en los últimos tiempos, hizo que la decisión se tuviera que diferir. El camino elegido ha sido el de avanzar en el despliegue del culto público con la seguridad de no tener que volver atrás por decisiones imprudentes, atendiendo a los cambios de la situación sanitaria de cada momento.

Como Iglesia que peregrina en Buenos Aires nuestra prioridad sigue siendo colaborar con el bien común, cuidando la salud de todos, evitando contagiar y contagiarnos. Hay que tener en cuenta que las celebraciones religiosas implican aglomeración de personas, mucho tiempo y en un mismo lugar, lo cual es el mejor caldo de cultivo para la transmisión del virus.

Sin embargo, apelando a la responsabilidad de los pastores y de los fieles, comenzaremos a celebrar pública y comunitariamente los sacramentos, siguiendo algunas recomendaciones necesarias para el cuidado sanitario.

Pedimos que las “Disposiciones particulares” del Arzobispado, en consonancia con las del Gobierno de la Ciudad se cumplan responsablemente. No está de más recordar que el incumplimiento de las mismas puede llevar a denuncias y sanciones penales, como ha sucedido ya en otras diócesis hermanas. Sería una lástima que por la imprudencia de alguna comunidad y su pastor se atente contra el bien común y la comunión eclesial, y por tal motivo, se tenga que volver atrás en los pasos avanzados.

Este es un primer paso importantísimo para continuar lo establecido con el Gobierno local y representantes de otros cultos, de alcanzar el pleno desarrollo de la práctica religiosa en la ciudad.

Por todo lo dicho,

ESTABLECEMOS:

  1. Reiniciar la celebración comunitaria de los sacramentos en el templo con la presencia de 1 persona cada 15 metros cuadrados con un tope de 20 fieles, a partir del día 21 de septiembre.
  2. Sigue vigente la dispensa del precepto dominical, establecida el 13 de marzo de este año, hasta nuevo aviso.
  3. Disponer para cada celebración de un servicio de anotación previa para ordenar la participación sin aglomeración de personas en la puerta. Al mismo tiempo, esta anotación previa servirá para comunicarse con los fieles si eventualmente se conociera que alguno está infectado de Covid-19 y pudo haber transmitido el virus a los demás en la celebración en la que estuvo presente.
  4. Multiplicar las celebraciones de la eucaristía y ofrecer también Celebraciones de la Palabra. En donde habitualmente -antes de la pandemia- se celebraban varias misas dominicales, si los fieles que desean participar superan las 20 personas en cada una de ellas, podrán ofrecerse otras celebraciones a lo largo del día. Para aquellos que piden acceder a la eucaristía tendrán la posibilidad de recibirla en las Celebraciones de la Palabra (adjuntamos modelo de celebración tomado del “Ritual de la eucaristía fuera de la misa”).
  5. Para las parroquias que cuentan con más de un sacerdote, se pueden hacer celebraciones simultáneas en varios espacios, siempre y cuando se acceda por puertas diferentes o sean edificios distintos. En todos esos ámbitos se deben cumplir las indicaciones dadas en el punto 1.
  6. Para reiniciar las celebraciones comunitarias hay que asegurar antes, con la ayuda de algunos miembros de la comunidad, que las disposiciones sanitarias de prevención indicadas se cumplan íntegramente.
  7. Para que muy pronto todas nuestras comunidades puedan adherirse a estas Disposiciones, apelamos a la colaboración mutua y fraterna, compartiendo recursos y necesidades, de modo tal que se facilite a todas el cumplimiento de las mismas.
  8. Que las personas mayores eviten exponerse ante posibles contagios y sigan la oración de la celebración eucarística desde sus casas a través de la televisión, páginas web o las redes sociales. Eventualmente, pidan a la parroquia que el sacerdote o un ministro extraordinario de la comunión les lleve la eucaristía.
  9. Que en todos los miembros de la Iglesia continúe el deseo de unirse e identificarse con Nuestro Señor Jesucristo a través de las obras de caridad, asumiendo lo enseñado por el Apóstol San Pablo a los filipenses: “tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús […] que se anonadó a sí mismo tomando la condición de servidor”. La situación anímica, económica y social de muchos hermanos nuestros es dramática y lo será cada vez más, reclamando la generosidad y solidaridad de todos.
  10. A los sacerdotes les solicitamos que en cada eucaristía eleven oraciones por la situación que estamos atravesando, pidiendo el fin de la pandemia y muy especialmente recen por los afectados con el virus y los agentes sanitarios.
  11. Les encarecemos que se abstengan de hacer interpretaciones personales de estas Disposiciones y se ajusten a ellas, conservando la unidad de criterios y la mesura en bien de los fieles. Si hay creatividad que se manifieste en la caridad.

Acompañamos esta presentación con las “Disposiciones particulares” para adecuar nuestras celebraciones a las prevenciones sanitarias necesarias y así evitar los contagios. Adjuntamos también el Protocolo para el funcionamiento de lugares de culto para prevención y manejo de casos de Covid‐19, emitido por el Gobierno de la Ciudad, al cual debe ajustarse la práctica religiosa permitida en la Ciudad con presencia de fieles.

Pedimos que cualquier sugerencia o aporte se consulte con el Vicario Zonal, a quien le toca coordinar la aplicación de estas disposiciones para favorecer criterios de comunión eclesial entre comunidades vecinas y cercanas.

Nos confiamos a nuestra Madre la Virgen de los Buenos Aires para que nos cuide y proteja de la enfermedad y nos ayude a seguir caminando en comunión, celebrando la alegría de nuestra fe en el servicio de la caridad, anunciando fervorosamente el mensaje de Jesús y perseverando en la plegaria confiada a Dios nuestro Padre.

Los Obispos de la Arquidiócesis de la Santísima Trinidad de Buenos Aires.

Card. Mario A. Poli, Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Joaquín Sucunza, Mons. Enrique Eguía Seguí, Mons. Alejandro Giorgi, Mons. Ernesto Giobando SJ, Mons. Juan Carlos Ares, Mons. José María Baliña, y Mons. Gustavo Carrara

  1. Celebración de los sacramentos con presencia de fieles y Disposiciones particulares
  2. Decreto Gobierno CABA. Protocolo para el funcionamiento de lugares de culto
  3. Subsidio para Celebraciones de la Palabra

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